Tag Archive: Cine colombiano


Por: Andrea Echeverri Jaramillo

 

Entre los círculos de críticos, desde antes de su estreno, se escuchaba que Perro come perro podría ser la mejor película colombiana hasta el momento, y hasta la equiparaban con la magistral Amores perros. Seleccionada en festivales tan importantes como Sundance y San Sebastián, gracias a ella –y algunas más- se habla del resurgir de ‘Caliwood’, que constituyó la mejor época del cine valluno, una de las mejores del nacional. Aunque siempre es preferible no hacerse expectativas ante este tipo de comentarios, es imposible que no generen una predisposición particular.

 

A Perro come perro se la vende como arriesgada, un filme que corta el aliento… pero esto es sólo apariencia. De una manera semejante a La sombra del caminante, la propuesta estética en la cinta de Carlos Moreno prima por sobre la narrativa y la argumental (aunque eso fuera mucho más evidente en la anterior). Esto genera un efecto de ‘descreste’, en la medida en que es el look del filme lo que lo hace novedoso, inusual, y por ello interesante. La fotografía es intensa y muy bien conseguida; la dirección de arte, impecable en su estilo de mal gusto y mediocridad perfectamente creados; la inquietud constante de la cámara logra mantener la sensación de angustia todo el tiempo sin llegar a marear ni a aburrir. Y es la vez en que la sangre se ha visto más bella –en el sentido raizal del término- en una cinta colombiana. Sin embargo, no basta. Y eso es lo que finalmente tumba a Perro come perro.

 

El argumento es mucho más simple de lo que parece: un matón de medio pelo –interpretado por Marlon Moreno- se roba una plata del Orejón, un mafioso importante, y lo juntan con otro – Óscar Borda- que mató a un amigo de aquel, precisamente para que recuperen el botín y venguen al muerto. Sin darnos la posibilidad de saber qué pasa en la cabeza de Marlon Moreno –o mejor, Víctor Peñaranda, el gran protagonista-, lo acompañamos en su deambular, en su acorralamiento, y aunque podemos ver su miedo, no nos dan ni una pista de qué alternativas busca, ni siquiera de qué hizo para que su mujer lo abandonara y no quiera saber más de él. En cambio, a Benítez –Borda- nos le metemos en sus sueños para notar la paranoia que siente y los efectos que la magia negra opera sobre él.

 

Pero entre estos dos personajes no hay conexión. Están todo el tiempo juntos, trabajan para el mismo mafioso y se reportan ante el mismo mando medio, pero no hay química, ni conversaciones siquiera que se puedan rescatar. El ladrón y el asesino tienen desarrollos paralelos, sin puntos de giro importantes, con una transformación lineal llevada por los acontecimientos externos, y no por un proceso psicológico singular ni conjunto.

 

Y en cuanto a la forma narrativa, no hay ningún juego. Es una historia lineal, sin saltos temporales ni espaciales; sin sobresaltos ni puntos de vista desconcertantes. En tanto su argumento es violentísimo, eso parece bastar para el trato al espectador, pues la trama se deja entender con facilidad desde la primera secuencia: hay que esquivar la sangre y las balas, hay que limpiarse el sudor de los personajes que riega al público, pero no hay que hacer esfuerzos por atar ningún cabo, todos los dan suelticos en la dirección esperada.

 

También hay que decir que se trata de una película bastante misógina: apenas vemos a una mujer -que no habla- salir y volver a la habitación donde se encuentra con Óscar Borda; escuchamos a otra –que no se ve- alegar y huir de Marlon Moreno; la única que tiene algún protagonismo es la bruja que hace magia negra para acabar con el asesino… ¿Es eso lo que piensa Moreno que se puede decir del sexo femenino?

 

Aunque, pensándolo bien, podría decirse que es una cinta misántropa en general, pues si bien es claramente masculina, no hay un personaje que quede bien parado: todos son traicioneros, tirando a brutos, con pésimo sentido del humor, sin principios… y a todos los acaba matando. Y si nos quiere decir, desde el título, que los hombres son como perros, entonces tampoco es que Moreno piense muy bien de la raza canina.

 

Perro Come Perro. Director: Carlos Moreno. Intérpretes: Marlon Moreno, Oscar Borda, Álvaro Rodríguez, Blas Jaramillo, Andrés Toro, Hansel Camacho, Paulina Rivas, Diego Quijano. Colombia, 2007, 97 min.

 

Sin visa para el sueño americano

 

 

Por: Andrea Echeverri Jaramillo

 

Una jovencísima pareja paisa se va para Nueva York buscando el sueño americano. Asumiendo de plano que nos les darán la visa, se arriesgan en un azaroso viaje a través de Guatemala, México y “el hueco”. Tras mil peripecias, logran llegar a la Gran Manzana, pero por problemas de comunicación, acaban perdiéndose el uno del otro.

 

La película acompañará a Marlon durante todas sus aventuras en su búsqueda de Reina, en cuyo intervalo conocerá a gente solidaria y cálida que le permitirá establecerse en los Estados Unidos y realizar, de paso, un nuevo viaje, esta vez hacia sí mismo.

 

La historia proviene del libro homónimo de Jorge Franco, quien es, además, coguionista del filme; por descontado está, entonces, la fidelidad en la adaptación, aunque con algunos cambios enriquecedores, al punto de que, como sucede tan escasamente, puede decirse esta vez que la película es mejor que la novela.

 

De ella proviene una descomposición temporal bien interesante, que nos cuenta simultáneamente el periplo desde Colombia y la vida neoyorquina del protagonista, realzando de esta manera la idea de viaje interior.

 

A pesar de contar fundamentalmente con actores noveles, a la cinta se le ve una muy buena factura, lo que demuestra que estuvieron bien dirigidos. Por supuesto, el que se lleva la palma es el ya veterano John Leguízamo, en un papel de fotógrafo homosexual amante del sado muy bien construido, delicioso de ver. Por su parte, Margarita Rosa de Francisco se la juega en el rol de una alcohólica madura y lasciva, en el que se deshace de su belleza fulgurante.

 

Hay que destacar también la dirección de arte, que crea un Nueva York latino, multicolor y recargado, absolutamente vívido. En concordancia, la fotografía crea atmósferas formidables, que acompañan tanto los momentos depresivos como los de satisfacción del personaje.

 

En definitiva, la película se defiende en cualquier escenario, está bien contada, es sólida y divertida, apta para el gran público sin decepcionar a los críticos. Y esto demuestra definitivamente que Simón Brand, quien apenas había dirigido antes una película norteamericana de bajo presupuesto pero muy interesante, Unknown, es un director con madera, que seguramente va a dar mucho de qué hablar.

 

 

Paraíso Travel. Director: Simón Brand. Reparto: Ana de la Reguera, Aldemar Correa, Angelica Blandon, John Leguizamo, Margarita Rosa de Francisco, Vicky Rueda. Género: Drama. País: Colombia. Año: 2008. Duración: 110 min.

 

 

(Proimágenes en Movimiento) El Consejo Nacional de las Artes y la Cultura en Cinematografía -CNACC-, a través del Fondo Mixto de Promoción Cinematográfica PROIMAGENES en Movimiento, invita a los concursantes a presentar proyectos para ser beneficiarios de los ESTIMULOS AUTOMATICOS que otorga el Fondo para el Desarrollo Cinematográfico 2008, en las siguientes modalidades:

Modalidad A: Promoción de largometrajes colombianos para su estreno en el territorio nacional. Esta modalidad entregará estímulos por un valor máximo de mil cuatrocientos veinte millones de pesos ($1.420’000.000).

Modalidad B: Participación internacional. Esta modalidad entregará estímulos por un valor máximo de trescientos treinta millones de pesos ($330’000.000), en las siguientes categorías:

Categoría 1: Participación internacional de películas en festivales y premios cinematográficos.

Categoría 2: Participación internacional de proyectos de largometraje en encuentros.

Categoría 3: Participación internacional en talleres de formación y asesoría de proyectos.

Categoría 4: Participación internacional en mercados cinematográficos.

Estas modalidades entregarán estímulos por un valor total máximo de mil setecientos cincuenta millones de pesos ($1.750’000.000)

Ingrese a www.proimagenescolombia.com y desde la sección FDC (Fondo para el Desarrollo Cinematográfico), en CONVOCATORIAS, podrá descargar el texto completo en PDF de los Estímulos Automáticos 2008 .

Los proyectos que deseen participar en las diferentes modalidades de los estímulos automáticos deberán enviarse con fecha anterior al desarrollo del proyecto, y dentro de las siguientes fechas programadas para la presente convocatoria:

Fecha de apertura: Miércoles 2 de enero de 2008

Fecha de cierre: Miércoles 17 de diciembre de 2008

Los Estímulos por Concurso de la Convocatoria FDC 2008, en donde se encuentran las modalidades de Escritura de Guiones e Investigación para Documental; Desarrollo de Proyectos; Producción de Largometrajes; Posproducción de Largometrajes; Realización de Documentales y Realización de Cortometrajes, estarán abiertos y disponibles al público desde el próximo 21 de febrero de 2008.

El estreno de Simón Brand

Mentes en blanco (Unknown) (2006)
Unknown, USA, 98 Min.
Director: Simon Brand
Guión: Matthew Waynee
Fotografía: Steve Yedlin
Música: Angelo Milli
Intérpretes: James Caviezel, Greg Kinnear, Bridget Moynahan, Joe Pantoliano, Barry Pepper, Peter Stormare, David Selby, Jeremy Sisto
 
 
La semana pasada se estrenó “Mentes en blanco”, del director colombiano Simón Brand, ópera prima realiza en Hollywood y que contó con la participación de actores con bastante trayectoria como el caso de Jim Caviezel (“La pasión de Cristo”, “Deja Vu”, “La delgada línea roja”). Brand nos concedió algunas palabras en el estreno de su película y esto nos dijo:

¿Cómo fue trabajar con este grupo de actores ya reconocidos, siendo su primera experiencia en cine?

La verdad fue un poco más fácil de lo que yo esperaba, es un gran reto pero fue una gran oportunidad y un gran aprendizaje. La película es casi una obra de teatro y necesitaba de buenos actores para sacarla adelante, por eso fui bastante ambicioso en mis deseos de actores.

El guión es de otra persona, ¿qué tanta incidencia tuvo usted en la historia?

Pues bastante, uno desarrolla el guión con el guionista. Inicialmente era en un bosque, con cinco tipos y durante cuatro días. Yo les dije que lo hiciéramos en una bodega, en el desierto y en cuatro horas, eso fue básicamente parte del desarrollo y en los diálogos también se mete uno.

¿Cuáles han sido sus influencias cinematográficas?

Kubrick, de toda la vida. También David Fincher y los directores de videos musicales como Spike Jonze, Michel Gondry, a pesar de que han hecho pocas películas pero me gusta mucho su trabajo. Últimamente me gusta mucho el cine asiático, hay una película que se llama “Old Boy” que me encanta.

Veo un poco de “Reservoir Dogs” en la película.

Pues son influencias como involuntarias, hay gente que compara la película con “Saw” y yo ni siquiera ví esa película. Es inevitable, uno siempre que ve una película tiende a compararla con algo y eso es algo con lo que uno tiene que vivir.

Pero la violencia es manejada de una forma parecida.

Yo creo que es sutil, no hay mucha sangre y todo se ha manejado como una obra de teatro. El reto era que en un espacio tan contenido se pudiera estar noventa minutos con la intensidad, el suspenso y el ritmo alto de la película.

Otra influencia es “El cubo”, como en el despertarse en un lugar que no se sabe qué es, con personas que no se sabe quiénes son.

Sí, también, aunque es un guión muy diferente, trata más de la esencia humana. Acá no se trata de descifrar quién es quien ni a quién hay que matar primero. Se trata de si tú mañana te despiertas con la memoria totalmente borrada, en esencia quien eres tú, si vas a seguir siendo la misma persona, si eres buena o mala.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comedia negra

Bluff. Director: Felipe Martínez Intérpretes: Federico Lorusso, Víctor Mallarino, Catalina Aristizábal, Carolina Gómez, Luis Eduardo Arango, Verónica Orozco, Felipe Botero. País: Colombia, Duración:100 min. Año: 2007.
El cine colombiano ya se está saliendo de los dramas lacrimosos y de las comedias chabacanas. “Bluff” es una película negra, con un humor similar al de aquellas clásicas comedias policíacas de televisión (recuerdo “Vida y milagros del capitán Barney Miller”) y tratando de emular a la “mítica” “La gente de La Universal”. Lástima que al espectador le den todo masticado pero, bueno, son cosas que el director puede corregir sobre la marcha. Hay que resaltar la labor de dirección de actores, pues lograron que Catalina Aristizábal sea Margarita Nieto y no Catalina Aristizábal, los veteranos Víctor Mallarino y Luis Eduardo Arango son ya viejos zorros de este oficio y lo hacen muy bien, pero el argentino no convence. “Bluff” no es buena pero tampoco es mala. Cumple con su objetivo de entretener y por lo menos uno sale con la satisfacción de no haber botado la plata.