Category: MÚSICA


Waits vivo

“Glitter And Doom Live”
Tom Waits
Anti, 2009

Este es el tercer trabajo en vivo publicado por Waits en sus casi 40 años de carrera musical. El material es tomado de su reciente gira por Estados Unidos y Europa, la cual siempre tuvo llenos totales, y el mismo Waits se encargó de escoger y compilar todas las canciones, de manera que quedaran como si fueran tomadas de un mismo concierto. Aunque la mayoría de temas vienen de sus producciones con el sello Anti (“Mule Variations”, “Real Gone” “Orphans”, etc..) incluye algunos de su época con Island, dándoles una nueva visión. Podemos decir que, musicalmente, el sonido es perfecto, Tom Waits en el piano y la guitarra cuenta con un excelente soporte en la banda integrada por Vincent Henry en la armónica, Omar Torres en la guitarra, Patrick Warren en los teclados, Casey Waits en la percusión y Seth Ford Young en el bajo. El extra viene en el disco dos, llamado “Tom’s Tales”, en el que escuchamos a Waits contando historias, cortos diálogos en los que hace algunas reminiscencias y algo de comedia a lo largo de 35 minutos. Como siempre, cada disco de tom Waits es una grata sorpresa.

Respetando el blues

«Clapton»
Eric Clapton
Reprise, 2010

El dios de la guitarra hizo un viaje al pasado a partir de su trabajo de 2005 “Back Home”. Escribió su autobiografía en 2007, se reunió con Ginger Baker y Jack Bruce para una serie de conciertos con Cream, estableció su última conexión con Blind Faith saliendo de gira con Steve Winwood y ahora publica este trabajo lleno de blues, country y rhyhtm and blues, lleno de versiones pero con ese sonido propio en compañía de artistas como Allen Toussaint, Wynton Marsalis, Sheryl Crow y Derek Trucks, entre otros. Tiene temas largos, interpretados de forma lenta pero que se pueden disfrutar, con un sonido muy relajado, dado por la vasta experiencia de Clapton. Es una reconciliación con su historia, con su pasado, que resume la tranquilidad que tiene en su alma este impresionante músico.

La revelación de Irlanda

“Mayhem”
Imelda May
Decca, 2010

Acabo de descubrir a esta cantante irlandesa y la verdad que me ha impactado. No sólo su música sino también la parte visual, al ingresar en su página de internet y verla en un vestido ajustado, de rayas, muy años 50. Pero bueno, lo que importa aquí es su sonido, una mezcla de diversos géneros como rock’n’roll, blues, surf rock y algunos toquecitos de swing, que hacen de su trabajo algo muy divertido, que permite ser disfrutado tanto sentado como bailando. Tiene mucha fuerza en la voz y se desempeña bien hasta en las baladas como “Kentish Town Waltz”, con un toque de bluegrass bien particular, mezclando algo de los estilos de Chrissie Hynde y P.J. Harvey. El grupo acompañante también se destaca, pues la instrumentación hace muy buen juego con la voz entre sensual y melancólica de May, jugando con el ritmo y los tiempos que la cantante va marcando. Esta es la segunda producción de Imelda May y continúa con la línea que caracterizó su primer álbum, “Love Tatoo”.

De a tres

“Beautiful Dreamers”
Bill Frisell
Savoy Jazz, 2010

El nuevo disco del guitarrista Bill Frisell, al lado del violista Eyvind Kang y del baterista Rudy Royston, ofrece una gama de tonos y sabores que convierten a esta producción en algo bastante rico para escuchar. Si tenemos en cuenta que a este trío le gusta mucho experimentar sobre el escenario, este disco es una pequeña muestra de eso aunque con la brevedad que amerita el registro en estudio, con un sonido que se encuentra misterioso por momentos, haciendo algunos devaneos entre el jazz, el bluegrass y el blues, como en esa hermosa versión de “It’s Nobody’s Fault But Mine”, original de Blind Willie Johnson.
“Beautiful Dreamers” es el estreno de Frisell con Savoy Jazz, sello al cual llegó con la posiblidad de grabar varios discos al año con el objetivo de documentar la labor que hace con sus diferentes ensambles, este es uno, el cual se eleva como un balanceado ejercicio de trío.

El nuevo disco de Slash

«Slash»
Slash
Dik Hayd Records (2010)

Hacer parte de una banda y sentir la necesidad de grabar un disco solista debe ser un problema difícil de resolver, especialmente cuando se es un súper guitarrista que no tiene ni idea de cantar. Después de ser uno de los corazones de Guns’N’Roses y de Velvet Revolver, Slash se aventuró en este nuevo disco con algunos invitados especiales, en ese juego que se ha desarrollado en la última década por parte de los viejos músicos que buscan alcanzar un espacio dentro de la audiencia joven, caso Santana y su álbum “Supernatural”, aunque se pone en los pantalones de los viejos fanáticos e invita a leyendas como Ozzy Osbourne, Lemmy e Iggy Pop. Aparte de los solos rápidos y punzantes, a los que Slash nos tenía acostumbrados en Guns’N’Roses, siento que no hay nada más suyo en esta producción, es una rendición del guitarrista a los estilos de los cantantes que invitó y no al contrario, un trabajo en el que Slash proponga y disponga. Aunque la cosa comienza bien con Ian Astbury y “Ghost”, las canciones se van desvaneciendo a medida que pasan y solo resaltan cuando se trata de las interpretaciones de los más experimentados: Ozzy, Lemmy, Iggy Pop y Chris Cornell. De no ser porque este disco es hecho por uno de los guitarrista más importantes del rock en los últimos tiempos, pasaría completamente desapercibido.