The Lost Cyclist (El ciclista perdido)
David H. Herlihy
Houghton Mifflin Harcourt, 2010, 313 pp.
Aventureros ha habido muchos en la historia. A pie, a caballo, en carro y por supuesto en bicicleta. Este libro nos cuenta la historia de Frank Lenz, un ciclista estadounidense que a finales del siglo XIX decidió intentar dar la vuelta al mundo en bicicleta, saliendo desde Estados Unidos rumbo a Japón, China, y así llegar a Europa y completar luego el giro.
Para obtener algo de recursos y financiar su viaje, Lenz envía crónica a un semanario. Sin embargo, la correspondencia se interrumpe y luego de un par de meses sin recibir noticias, los editores de la publicación empiezan a sospechar que algo le ha ocurrido al aventurero ciclista.
En una investigación histórica, pasando por documentos de la época, cartas, fotografías, las crónicas de Lenz y otros elementos de valor, Herlihy reconstruye lo ocurrido a Frank Lenz y el desarrollo de una fallida búsqueda del ciclista, por parte de otro aventurero en dos ruedas, en territorio de Turquía en una época en que se ve enfrentada a la lucha racial entre kurdos y armenios.
“El ciclista perdido” a la vez que es un relato aventurero, es también un retrato de la manera en que se vivía el ciclismo en 1880, con la llegada de lo que en esa época se conocía como la bicicleta segura, con las dos ruedas del mismo tamaño y la aparición también de las cubiertas de caucho y los neumáticos, que brindaron comodidad a los viajes por las carreteras de ese entonces, destapadas en su totalidad.
Igualmente sirve para traer a esta época a un tenaz aventurero, cuyos restos nunca aparecieron, y que se había ido al olvido con la muerte de aquellos que lo habían conocido. Ahora su recuerdo está en estas páginas.