El fin de semana pasado aproveché para dar un vistazo a varias películas de Eurocine 2008. Alemania, Rumania, Suiza y Portugal fueron los países productores de las cintas que puede apreciar entre viernes y domingo en la Cinemateca Distrital y Cinemanía.

 

 

“Verdad o deber”, película alemana de Jan Martin Scharf y Arne Nolting fue la que más me gustó. Una comedia, con algo de drama y romance, nos muestra el proceso de una joven de 18 años para convertirse en adulta. La película está inspirada en un hecho real, lo cual nos hace pensar en que no puede ser posible que alguien pueda engañar a tanta gente al mismo tiempo. Está bien realizada, aunque a veces la mezcla de cine y video es bastante notoria.

Otra película que me impactó fue “20,13 Purgatorio”, que nos muestra el interior de una guarnición militar portuguesa en África en los años 60. De forma cruda nos va contando los acontecimientos que allí ocurren, no solo en cuanto a nivel bélico se refiere sino también en los sentimientos de los soldados, cada uno con sus propios problemas, aunque la cinta gira en torno a un capitán que no puede amar a un cabo enfermero y la forma en que va afrontando esta situación hasta el punto de acabar con la vida de ambos. Es una película bien interesante que empieza lenta pero con el paso del tiempo se va acelerando, aunque no se convierte en frenética.

Por otra parte está la suiza “Mi hermano se casa”, una historia cómica de un refugiado vietnamita que, en procura de unir nuevamente a su familia adoptiva, decide casarse con su novia e invitar a su verdadera madre y a su tío a la boda. En medio de las situaciones hilarantes, vamos descubriendo los conflictos de cada uno de los miembros de la familia y la forma en que la madre vietnamita trata de comprender a quienes, durante 20 años, han cuidado de su hijo.

Finalmente está “12:08 al este de Bucarest”. El dueño de un canal de televisión local hace un programa especial para conmemorar los 16 años de la revolución en su país e invita a dos personas a compartir sus vivencias en ese momento, tratando de descubrir si hubo o no revolución. Asistí a esta cinta motivado por el premio obtenido en Cannes (Cámara de Oro –2006) y realmente salí decepcionado. He leído muchas críticas alabando esta cinta, especialmente por el hecho de que más de la mitad se desarrolle en un mismo espacio, con los tres protagonistas durante la realización del programa de televisión. Tal vez la falta de movimiento, la cámara quieta durante toda la película es lo que pueda motivar esa sensación de desagrado, a la vez que el poco desarrollo de la historia.

Hasta ahora esas son las películas que he visto en Eurocine 2008, festival que termina el próximo domingo Bogotá, pero sigue de gira por otras ciudades del país. Para conocer su programación, puede visitar su sitio web haciendo click aquí.