Como lo habíamos mencionado en la edición anterior, 2008 es el Año Carrasquilla. En este espacio trataremos de brindarles apartes de textos del escritor antioqueño acerca de temas específicos, suministrados por Claudia Arroyave, coordinadora editorial del evento. En esta ocasión, un tema que viene bien para quien se encarga de este blog: las bicicletas.
 

“Otra cosa me ha encantado mucho y son las bicicletas (no sé cómo se escribe). ¡Qué delicia ver esas gentes resbalando en esas ruedas, con esa suavidad, esa delicadeza, esa rapidez y esa gracia! No puedo menos de sentir como cierta envidiecita cuando veo un tipito de éstos rodando por esas calles y paseos. ¡Quién tuviera diez años menos y no tanta gordura para aprender a montar en esas ruedas! Ver por las tardes y las mañanas las ringleras de dieciséis o veinte, es cosa que trastorna; y verlos hacer esas curvas tan veloces y tan elegantes para no tropezar con carruajes y transeúntes. ¡Luis me parece que no resistiría a tantas seducciones”.

 

Epístolas. Carta desde Bogotá. Noviembre 5 de 1895